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Día Mundial del Corazón 2026

No te pierdas ningún latido

Cada 3 segundos, en algún lugar del mundo, un corazón deja de latir por una causa que pudo evitarse. No es una estadística lejana: es la primera causa de muerte en el planeta, y en Colombia ya afecta a más de 7 millones de personas. este boletín reúne lo que sabemos sobre el riesgo cardiovascular en Colombia, dónde están las brechas y qué está en juego si no actuamos a tiempo.

*Periodo: 1° de julio de 2024 al 30 de junio de 2025

Cerca del 44 % de las personas con hipertensión arterial (HTA) desconoce su diagnóstico y solo un 23 % la tiene controlada. Además, vivir con diabetes multiplica entre dos y tres veces la probabilidad de desarrollar una enfermedad cardiovascular; se proyecta que esta población supere los 780 millones para 2045.

Estos datos reafirman la importancia de fortalecer la detección temprana y el control sostenido de los factores de riesgo modificables.

Siete millones de personas, un riesgo que se acumula

En Colombia, 7.074.181* personas presentan hipertensión, diabetes o enfermedad renal crónica. Del total, el 43,04 % vive con dos o más de estas condiciones simultáneamente, una proporción relevante si se considera que la coexistencia de comorbilidades está asociada a un mayor riesgo cardiovascular y a un manejo clínico más complejo.

Este hallazgo sugiere la necesidad de fortalecer los programas de atención integral, orientados a identificar y manejar de forma conjunta estos factores de riesgo, en lugar de abordarlos de manera aislada.

*Periodo: 1° de julio de 2024 al 30 de junio de 2025

Distribución de las personas con HTA, DM o ERC según número de comorbilidades. Colombia, 2025

El análisis por región muestra variaciones en el logro de las metas de control cardiovascular. La región de Amazonía/Orinoquía presentó los resultados más bajos en los tres indicadores evaluados, lo que evidencia mayores oportunidades de mejora en el control de la presión arterial, el colesterol LDL y el peso corporal. Estos resultados permiten identificar áreas en las que es necesario fortalecer las acciones orientadas al seguimiento y control de estos factores. A nivel nacional, el control de la presión arterial fue el único indicador que alcanzó la meta establecida.

En conjunto, estos resultados permiten evidenciar diferencias relacionadas con la complejidad clínica de las personas, particularmente por la presencia simultánea de varias condiciones de salud. Estos hallazgos aportan elementos relevantes para comprender las necesidades de atención de esta población y fortalecer las acciones orientadas a su abordaje integral.

Control glucémico: una meta con espacio de mejora en todas las regiones

El control glucémico, medido a través de la hemoglobina glicosilada (HbA1c <7 %), es uno de los indicadores más determinantes para prevenir complicaciones cardiovasculares en personas con diabetes. La meta esperada, que más de la mitad de esta población alcance dicho control, responde a evidencia clínica sólida: mantener la HbA1c por debajo de ese umbral reduce de forma significativa el riesgo de enfermedad coronaria, enfermedad cerebrovascular y daño microvascular asociado.

Sin embargo, ninguna región del país logra acercarse a esa meta. El promedio nacional se ubica entre 23 % y 25 %, según la condición clínica evaluada, es decir, menos de la mitad de lo esperado.

Este patrón es consistente con lo observado en el control de presión arterial y colesterol LDL: Las diferencias observadas en los distintos indicadores evidencian variaciones en el seguimiento y ajuste terapéutico de esta población. Estos resultados constituyen un punto de partida para profundizar en su análisis e identificar oportunidades de fortalecimiento de la atención.

El bajo control glucémico es especialmente relevante entre quienes ya conviven con hipertensión y diabetes de forma simultánea, dado que la combinación de ambos factores multiplica el riesgo cardiovascular. Cerrar esta brecha requiere fortalecer el seguimiento clínico continuo y el ajuste oportuno del tratamiento, particularmente en las regiones con mayor rezago.

Un componente complementario en el manejo del riesgo cardiovascular

La salud renal y la salud cardiovascular están estrechamente relacionadas. La enfermedad renal puede ser causa y consecuencia de las enfermedades cardiovasculares, y su manejo incluye acciones orientadas a reducir el riesgo cardiovascular. Esta relación es bidireccional, ya que las enfermedades renales y cardiovasculares pueden influirse mutuamente. Por esta razón, la enfermedad renal crónica no debe abordarse como una condición aislada, sino como parte integral de la estrategia de control del riesgo cardiovascular en personas con hipertensión y diabetes.

En julio de 2026 se publicó la herramienta técnica “Contenidos mínimos y suficientes de un programa de nefroprotección“, cuyo propósito es estandarizar las acciones de detección temprana, seguimiento y control de la HTA, la DM y la ERC dentro de un mismo programa.

La evidencia muestra que un programa de nefroprotección bien implementado puede retrasar la progresión del daño renal y, al mismo tiempo, contribuir a un mejor control cardiovascular global. En ese sentido, esta herramienta técnica no debe entenderse como un protocolo adicional, sino como el marco que integra el manejo de tres condiciones que, como se mostró anteriormente, con frecuencia coexisten en una misma persona.

Incorporar la nefroprotección de forma sistemática es, en la práctica, una extensión directa de la estrategia de control cardiovascular del país.

Un llamado a actuar de forma articulada

A lo largo de este boletín, un mismo mensaje se presenta desde distintas perspectivas y con diferentes cifras: las condiciones relacionadas con el riesgo cardiovascular pueden coexistir en una misma persona. Desde el panorama mundial hasta los resultados observados en Colombia, los datos permiten caracterizar la presencia de hipertensión, diabetes, enfermedad renal crónica y riesgo cardiovascular, aportando elementos para comprender su comportamiento y fortalecer su abordaje integral.

Fortalecer esa mirada integral, con metas claras y un seguimiento sostenido en el tiempo, es el paso necesario para que estos datos se traduzcan en mejores resultados en salud.

Referencias

  1. Federación Mundial del Corazón. Día Mundial del Corazón [En línea]. [Citado el 11 de septiembre de 2026]. Disponible en: https://world-heart-federation.org/es/world-heart-day/
  2. Organización Mundial de la Salud. Hipertensión [En línea]. [Citado el 11 de septiembre de 2026]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/hypertension
  3. Federación Mundial del Corazón. Diabetes y salud cardiovascular [En línea]. [Citado el 11 de septiembre de 2026]. Disponible en: https://world-heart-federation.org/es/heart-health/diabetes/
  4. Organización Mundial de la Salud. Enfermedad renal [En línea]. [Citado el 11 de septiembre de 2026]. Disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/kidney-disease
  5. World Health Organization. Enfermedad renal [Internet]. Geneva: World Health Organization; 2026 Apr 20 [citado 21 septiembre de 2026]. Disponible en: OMS – Enfermedad renal
Cuenta de Alto Costo
29 septiembre 2026

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